Diario Bernabéu

Encuentra toda la información nacional e internacional sobre españa. Selecciona los temas sobre los que quieres saber más

Los perros saben si alguien está actuando a propósito o haciendo algo sin querer

Al igual que los humanos, los perros pueden saber si una persona está haciendo algo a propósito o por accidente. Esto sugiere que al menos un aspecto de la teoría de la mente humana puede asignarse a los perros.

Durante su larga historia juntos, los perros han desarrollado una variedad de habilidades que les ayudan a vincularse con los humanos. Entender los comandos o imitar el comportamiento humano son ejemplos de estas habilidades.

Sin embargo, esto es diferente de comprender las intenciones de otra criatura (como un humano), que es parte de la teoría de la mente que describe a las personas, como explican los científicos del Instituto de Historia Humana. Max Planck.

Sin embargo, resulta que los perros se comportaron de manera diferente cuando los científicos dejaron de alimentarlos intencionalmente y de manera diferente cuando no fue su culpa.

Esto indica que estos animales pueden distinguir entre acción intencional y coincidencia.

Durante las pruebas en 51 perros, fueron separados del experimentador por un obturador transparente y recibieron comida a través de un agujero hecho en él.

En un escenario (acción deliberada), el investigador toma la recompensa y se la pone frente a él, en el otro (descrito como una infracción): cuando intenta pasar la comida al perro, la deja caer “accidentalmente” y en el tercero (el bloqueo), no pudo atravesar el orificio bloqueado.

“Si los perros pueden realmente entender las intenciones de las personas, deberíamos observar su comportamiento de manera diferente en el escenario de acción intencional y en las otras dos situaciones. Resulta que vimos exactamente eso”, dice el Dr. Julian Brewer, autor del estudio.

READ  La política ganó con la ciencia. La Gran Barrera de Coral no se considera en peligro

Los investigadores midieron principalmente el tiempo de reacción de los tetrápodos, que se ha demostrado que esperan más para intentar acercarse a una recompensa si se demoran intencionalmente en darla.

Eso no es todo, en este escenario los perros también se sentaron o se acostaron mucho, lo que a menudo se asocia con el deseo de calmar a las personas y dejar de mover la cola.

“En nuestro estudio, quedó claro que los perros se comportaban de manera diferente dependiendo de si la acción del experimentador era intencional o no. Esto sugiere que los perros pueden de hecho ser capaces de distinguir las intenciones detrás de las acciones humanas”, dice el coautor del estudio, el profesor Hannes. Rakoczy. De la Universidad de Göttingen.

Los científicos reconocen que estos son solo hallazgos preliminares y que la investigación futura podrá verificarlos; por ejemplo, es necesario descartar posibles factores no calculados, como instrucciones no planificadas que las personas dan inadvertidamente a los perros o el efecto del entrenamiento previo.

Los autores del estudio, publicado en Nature, concluyeron: “Sin embargo, estos hallazgos proporcionan evidencia preliminar importante de que los perros tienen al menos un componente de la teoría de la mente: la capacidad de reconocer las intenciones detrás de las acciones”.

Más información en: https://www.eurekalert.org/news-releases/926721

https://www.nature.com/articles/s41598-021-94374-3 (PAP)

Autor: Marek Mataks

mat / agt /