Diario Bernabéu

Encuentra toda la información nacional e internacional sobre españa. Selecciona los temas sobre los que quieres saber más

La inflación alimentaria se modera en Europa, pero los expertos advierten de nuevas subidas en la cesta de la compra

La inflación alimentaria se modera en Europa, pero los expertos advierten de nuevas subidas en la cesta de la compra

La inflación de los alimentos continúa desacelerándose en la eurozona durante 2026, ofreciendo cierto alivio a los hogares europeos tras varios años marcados por fuertes incrementos de precios. Sin embargo, los analistas económicos advierten de que esta tendencia podría ser temporal. El impacto acumulado de los costes energéticos, los fertilizantes y las condiciones meteorológicas extremas podría traducirse en un nuevo repunte de los precios alimentarios durante los próximos años.

La inflación de los alimentos sigue bajando en la eurozona

Los datos preliminares de Eurostat muestran que la inflación alimentaria en la zona euro descendió del 2,5% interanual registrado en diciembre de 2025 al 1,6% en junio de 2026, el nivel más bajo desde mediados de 2021.

Esta moderación se ha producido pese a las previsiones iniciales que apuntaban a un encarecimiento de los alimentos tras la subida de los precios de la energía y los fertilizantes provocada por la guerra de Irán.

Según los economistas, la transmisión de estos costes a los consumidores suele producirse con retraso. Los agricultores absorben inicialmente parte del incremento de gastos antes de que este llegue a los procesadores, distribuidores y, finalmente, a los supermercados.

Oxford Economics prevé que la inflación alimentaria se mantenga por debajo de las previsiones del Banco Central Europeo durante el resto de 2026, aunque anticipa una aceleración progresiva a partir de 2027.

El encarecimiento de la energía y los fertilizantes aún no ha desaparecido

El impacto de la guerra de Irán en los mercados

Antes del conflicto, el barril de petróleo Brent cotizaba alrededor de los 72,50 dólares. Durante la guerra, las interrupciones en el suministro impulsaron el precio hasta los 118 dólares por barril, aunque posteriormente descendió hasta situarse cerca de los 83 dólares tras el alto el fuego.

Los fertilizantes también experimentaron importantes oscilaciones. La urea, uno de los fertilizantes nitrogenados más utilizados en la agricultura mundial, registró fuertes aumentos de precio al inicio del conflicto antes de corregir parte de esas subidas.

READ  ¿Qué pasa con la Ley de licencia de crédito? Hay un anuncio oficial de la asesoría del presidente.

Los analistas de Deutsche Bank consideran que el impacto de estas tensiones todavía no se ha reflejado completamente en los precios que pagan los consumidores.

Según sus estimaciones, el encarecimiento de las materias primas entre marzo y junio podría incrementar los precios de los alimentos en torno a un 0,8% en la eurozona y un 1,3% en el Reino Unido durante los próximos doce meses.

Cómo llegan estos costes a los supermercados

La energía interviene en prácticamente todas las fases de la cadena alimentaria: desde el funcionamiento de la maquinaria agrícola hasta el transporte, el procesado, el envasado y la refrigeración.

Por otro lado, los fertilizantes mantienen una estrecha relación con los precios del gas natural. Cuando aumentan los costes energéticos, también se encarece la producción agrícola.

Los expertos recuerdan que estas variaciones suelen reflejarse en los lineales de los supermercados con varios meses de retraso, especialmente cuando afectan a las cosechas futuras.

Las cosechas y el clima podrían convertirse en el principal factor de riesgo

Las olas de calor amenazan la producción agrícola europea

Aunque el conflicto en Oriente Medio ha generado incertidumbre en los mercados energéticos, Oxford Economics considera que el mayor riesgo para los precios alimentarios podría proceder del clima.

Las sucesivas olas de calor registradas durante el verano de 2026 han afectado a numerosas regiones agrícolas europeas. Las altas temperaturas y la falta de lluvias ya están provocando daños en cultivos de distintos países del continente.

Los economistas estiman que el impacto climático por sí solo podría añadir hasta un punto porcentual a la inflación alimentaria durante 2027.

“Creemos que las olas de calor de este verano serán un factor de presión al alza sobre los precios de los alimentos más importante el año que viene que la propia guerra”, señalan los economistas de Oxford Economics.

El posible efecto de El Niño

Los expertos también apuntan a que el fenómeno climático El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) podría estar intensificando los eventos meteorológicos extremos.

READ  Urban Venture: simulación realista de transporte de pasajeros

Las condiciones excepcionalmente cálidas y secas observadas este año elevan el riesgo de nuevas pérdidas de producción agrícola, reduciendo la oferta de alimentos y presionando al alza los precios.

Los alimentos que más han contribuido a la inflación

Durante 2025, productos como los lácteos, el azúcar, los dulces y el café figuraron entre los principales impulsores de la inflación alimentaria. Sin embargo, su contribución se ha reducido significativamente en los últimos meses.

La abundante cosecha de cereales registrada en 2025 y el exceso de oferta de leche cruda han contribuido a contener los precios. Asimismo, productos que experimentaron fuertes incrementos anteriormente, como el cacao, el chocolate y el café, muestran ahora una mayor estabilidad.

El aceite de oliva, especialmente relevante para países mediterráneos como España, también continúa alejándose de los máximos históricos alcanzados en años anteriores.

Aun así, la carne sigue siendo uno de los componentes con mayor peso en la inflación alimentaria europea.

Según Oxford Economics, cerca de la mitad de los productos alimentarios han reducido sus precios durante los últimos tres meses, mientras que solo alrededor del 20% ha registrado incrementos superiores al 2%.

Las previsiones apuntan a un repunte en 2027

Oxford Economics ha rebajado su previsión de inflación para alimentos, bebidas alcohólicas y tabaco hasta el 2,1% en 2026. No obstante, mantiene una perspectiva menos favorable para 2027.

La consultora estima que el aumento de los costes energéticos, del procesado y del envasado podría añadir entre 0,5 y 0,7 puntos porcentuales a la inflación alimentaria. Sumado al efecto del clima extremo, la inflación de los alimentos podría situarse alrededor del 3% en la eurozona durante 2027.

READ  Cotización de acciones de Croc el 16 de marzo de 2022

Los expertos esperan que el mayor incremento de precios se concentre en la primera mitad de ese año, para posteriormente moderarse de forma gradual.

El cambio climático y su impacto a largo plazo sobre los precios

Un estudio del Banco Central Europeo citado por Oxford Economics concluye que el aumento de las temperaturas tiene efectos persistentes sobre la inflación alimentaria, pudiendo prolongarse hasta doce meses después de un episodio climático extremo.

Las estimaciones del BCE indican que el calentamiento global podría aumentar la inflación mundial de los alimentos entre 0,92 y 3,23 puntos porcentuales anuales hasta 2035, dependiendo de la evolución climática.

Además, la ola de calor que afectó a Europa en 2022 elevó la inflación alimentaria europea en aproximadamente 0,67 puntos porcentuales. Los investigadores consideran que fenómenos similares podrían tener un impacto aún mayor en el futuro, especialmente en el sur de Europa, donde los cultivos son más vulnerables al estrés térmico.

Perspectivas para consumidores y mercados

Aunque los precios de los alimentos muestran actualmente una evolución más favorable que en años anteriores, los analistas coinciden en que los riesgos inflacionarios siguen presentes. La combinación de costes energéticos, tensiones geopolíticas y fenómenos meteorológicos extremos podría volver a encarecer la cesta de la compra en Europa durante los próximos años, especialmente si las condiciones climáticas continúan deteriorándose.