Cada otoño, el cielo ofrece uno de sus espectáculos astronómicos más conocidos: la lluvia de estrellas de las Oriónidas. Aunque el cometa Halley no volverá a acercarse al Sol hasta 2061, los restos que dejó durante sus anteriores recorridos siguen atravesando la atmósfera terrestre y provocando decenas de destellos luminosos. Detrás de este fenómeno se encuentra un cuerpo celeste de enormes dimensiones, con una masa estimada de 220.000 millones de toneladas.
Oriónidas 2026: cuándo observar la lluvia de estrellas
Las Oriónidas permanecen activas entre el 2 de octubre y el 7 de noviembre de 2026. Se caracterizan por la elevada velocidad de sus meteoros, que penetran en la atmósfera terrestre a unos 66 kilómetros por segundo.
Durante sus periodos de mayor actividad, esta lluvia puede producir entre 15 y 70 meteoros por hora, aunque la cantidad visible depende de las condiciones atmosféricas, la contaminación lumínica y la actividad del propio fenómeno.
El mejor momento para observar las Oriónidas
El máximo de actividad se sitúa alrededor del 21 de octubre, aunque también pueden producirse repuntes durante las noches anteriores y posteriores.
Desde latitudes próximas a los 40 grados norte, como las de buena parte de España, el radiante de las Oriónidas comienza a elevarse sobre el horizonte a partir de la medianoche.
Las mejores condiciones suelen darse durante la segunda mitad de la noche. En 2026, la Luna creciente se oculta aproximadamente hacia las 3:00 horas, dependiendo del lugar de observación, lo que favorece la visibilidad de los meteoros durante las horas posteriores.
El cometa Halley: dimensiones, masa y composición
El origen de las Oriónidas se encuentra en el cometa 1P/Halley, uno de los objetos más estudiados de la historia de la astronomía.
Su núcleo presenta una forma irregular, semejante a un cacahuete, y mide aproximadamente 15 kilómetros de longitud por 8 kilómetros de anchura y altura.
A pesar de su espectacular apariencia cuando se aproxima al Sol, su superficie es extremadamente oscura. Tiene un albedo cercano al 4 %, comparable al del carbón, lo que significa que refleja una proporción muy pequeña de la radiación solar.
Su masa se estima en unos 220.000 millones de toneladas, equivalentes a 2,2 × 10¹⁴ kilogramos, mientras que su densidad aproximada es de 0,6 gramos por centímetro cúbico.
Una cola que puede alcanzar millones de kilómetros
Cuando el cometa se aproxima al Sol, el aumento de temperatura provoca la sublimación de los hielos presentes en su núcleo.
Durante este proceso, las temperaturas superficiales pueden acercarse a los 77 °C y se liberan grandes cantidades de gas y polvo.
El material expulsado forma una envoltura denominada coma y desarrolla colas que pueden extenderse hasta unos 10 millones de kilómetros, dependiendo de las condiciones de actividad y de la interacción con el viento solar.
Parte de esas partículas permanece distribuida a lo largo de la órbita del cometa. Cuando la Tierra atraviesa esa corriente de residuos, los pequeños fragmentos entran en la atmósfera y producen los destellos que conocemos como estrellas fugaces.
Historia del cometa Halley y su órbita alrededor del Sol
Las observaciones documentadas del cometa Halley se remontan, al menos, al año 239 a. C.
A lo largo de los siglos, astrónomos chinos, babilónicos y europeos registraron sus apariciones. Uno de los testimonios históricos más conocidos corresponde a su paso de 1066.
Sin embargo, su naturaleza periódica no se comprendió hasta comienzos del siglo XVIII.
En 1705, el astrónomo británico Edmund Halley estudió las observaciones realizadas en 1531, 1607 y 1682. Al identificar similitudes entre sus trayectorias, concluyó que se trataba del mismo objeto y predijo su regreso.
Una trayectoria elíptica y retrógrada
El cometa completa una vuelta alrededor del Sol aproximadamente cada 76 años, aunque su periodo orbital puede variar debido a las perturbaciones gravitatorias.
Su trayectoria es muy alargada: se aproxima hasta unas 0,6 unidades astronómicas del Sol y se aleja hasta aproximadamente 35,3 unidades astronómicas, más allá de la órbita de Neptuno.
Además, sigue una órbita retrógrada, desplazándose en sentido contrario al movimiento orbital de los planetas. Su plano orbital forma un ángulo de unos 18 grados con la eclíptica si se considera su inclinación respecto al sentido retrógrado.
El núcleo gira sobre sí mismo aproximadamente cada 52 horas. Entre los gases liberados destacan el vapor de agua, con cerca del 80 %, y el monóxido de carbono, con alrededor del 17 %, además de pequeñas cantidades de hidrocarburos.
La exploración espacial del Halley en 1986
La última aproximación del cometa al sistema solar interior, registrada en 1986, representó un acontecimiento decisivo para la investigación espacial.
Una flotilla internacional de sondas, conocida como Halley Armada, permitió estudiar directamente su entorno y obtener las primeras imágenes detalladas de su núcleo.
Entre las misiones participantes figuraban Giotto, Vega 1, Vega 2, Suisei, Sakigake e ISEE-3/ICE.
Los datos recopilados contribuyeron a confirmar aspectos fundamentales del modelo de la «bola de nieve sucia», propuesto por el astrónomo Fred Lawrence Whipple.
Las observaciones revelaron que el núcleo estaba recubierto por una capa oscura de polvo y materiales poco volátiles, capaz de absorber gran parte de la energía solar.
Cuándo volverá a verse el cometa Halley
La próxima aproximación del cometa Halley al Sol está prevista para 2061, unos 75 años después de su última visita.
Su regreso ofrecerá una nueva oportunidad para observarlo desde la Tierra y estudiarlo con instrumentos astronómicos mucho más avanzados que los disponibles en 1986.
Mientras llega ese momento, las Oriónidas continúan recordando su presencia cada otoño. Los fragmentos que dejó durante sus viajes siguen produciendo una de las lluvias de meteoros más conocidas del calendario astronómico, demostrando que la influencia del Halley permanece visible incluso cuando el cometa se encuentra a miles de millones de kilómetros de nuestro planeta.

Fermín Picano es colaborador de Diario Bernabéu y se dedica a la cobertura de temas de actualidad, deportes, negocios, tecnología, entretenimiento y estilo de vida. Su trabajo se centra en ofrecer información clara, precisa y fácil de entender, ayudando a los lectores a mantenerse al día con los acontecimientos más relevantes. Con un enfoque en el contexto y la utilidad de cada historia, busca presentar contenidos informativos y de interés para una audiencia amplia y diversa.

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